El día que entendí como tenía que jugar en mi empresa

Estaba de los primeros doce días del año había logrado tener claridad en cuanto al plan a ejecutar en mi empresa, en mi vida personal y en mi vida familiar, ese día lo había trabajado junto con mi esposa en identificar las prioridades en nuestras vidas y toda la planificación, me sentía totalmente confiado y sin lugar para las dudas.

Al siguiente día caminaba con una seguridad y sin presiones como pocas veces en los últimos años, con toda la tranquilidad del mundo el día fue transcurriendo normal hasta que empece a recibir algunas noticias de como estábamos en el cierre en dos empresas y veía como estábamos al 50% por debajo de la venta estimada, además algunos hechos que nos habían dejado en mala posición y además nos costaría dinero.

Nuevamente me encontraba en uno de esos “momentos montaña rusa” afortunadamente lo pude manejar mejor y no tuvo el efecto habitual, al contrario esta vez lo aproveche para ver más allá y comprender mejor la situación.

El resultado, se que yo mismo creé los resultados de esta primer quincena y fue desde antes de finalizar el año en donde deje entrar nuevamente dudas y miedos a mi cabeza, además he comprendido mejor mi papel, yo no soy quién hará crecer la empresa a los niveles que deseo, la misma empresa ya tiene vida y lo único que he hecho en los últimos meses es limitar su crecimiento.

El juego de la vida, libro que estaba escuchando en audiolibro precisamente durante este último momento montaña rusa, me ayudo a entender de manera definitiva lo que desde hace mucho tiempo vengo leyendo o escuchando, incluso experimentando de manera consciente, y es que la vida es un juego y ahí que vivirlo en estado presente, no en pasado ni en futuro.

Últimamente los miedos vienen precisamente de pensar en el pasado o en el futuro, dejando entrar así la mínima duda a todo lo que la empresa es, comprendí mejor y visualice a las empresas como organismos vivos, que por si solas crecerán y darán beneficio a todos los involucrados, siempre y cuando no se les limite, es el mismo caso con nosotros mismos o con nuestros hijos, somos perfectos y sólo cuando ponemos la razón a trabajar es para limitar el potencial que tenemos.

Mi rol en este juego es procurar que la empresa se expanda, se expanda tanto como pueda sin meter dudas, miedos y sin tomar decisiones que limiten a la empresa. Es una carga de la cuál me libero, ya que no soy yo quién tomara las decisiones o descubrirá las acciones que cambiaran nuestros proceso o productos, o a nuestro personal, ese camino ya esta hecho, sólo me toca identificarlas y dejarlas fluir, y claro, jugar y disfrutar el viaje.

 

 

 

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Acerca de este Blog

Soy Samuel Garrido y Rhino 500 es un Blog sobre mis aprendizajes como emprendedor, hablo de desarrollo personal y cómo alcanzar objetivos personales.


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